ORIGENES DEL AMERICAN PIT BULL TERRIER.
Por Mariano Peinado
Lo
que siempre ha sido una absoluta prioridad para los criadores de esta
raza canina desde sus comienzos, fue la selección de American Pit Bull Terrier (APBT) con buena disposición para con el
ser humano, eliminando radicalmente de la crianza aquellos ejemplares
que mostrasen el más mínimo gesto de agresividad sin motivo alguno hacia las
personas. La selección de crianza de esta raza canina desde sus comienzos
hasta nuestros días, ha sido dirigida hacia el equilibrio en todos sus
sentidos, siendo totalmente contrario a lo que nos muestran los medios de
comunicación hoy en día.
Existen diferentes
teorías a cerca de los orígenes del American Pit Bull Terrier (APBT), de las
cuales la teoría de Mariano Peinado (FIAPBT & IADCRO), es una de las más
fundamentadas y con mayor peso internacionalmente.
El propio Peinado dice; “la verdad absoluta se
perdió en la noche de los tiempos y lo que aquí expongo, es mi humilde opinión
deducida de las investigaciones que comencé desde el año 1985”.
Con la teoría de los orígenes del APBT,
sucede de igual manera que con otras razas caninas, y otras especies animales,
en donde no se sabe a ciencia cierta su procedencia, pero por los estudios e
investigaciones realizadas, sí nos pueden indicar de alguna manera aproximada,
como pudieron ocurrir.
Según la teoría de
Mariano Peinado, el patrón que dio lugar al origen de la raza canina American
Pit Bull Terrier, estuvo basado en una raza Española ya extinta, el Alano Español.
En la parte inferior, encontraran algunas notas de interés reflejadas en algunos libros
antiguos, referente a los Alanos.
Alano español a mediados del siglo XIX, momentos
antes de una corrida de toros en Madrid. Pintura de Manuel Castellano en 1853.
Esta teoría esta
encaminada por dos vías paralelas y en diferentes lugares:
1º- El primer camino en el que comenzó a originarse el
American Pit Bull Terrier, se perfiló hace 500 años cuando los conquistadores
españoles en plena colonización de América, llevaron varios perros de la raza
Alano español en sus barcos, para que les ayudaran abrirse camino en la lucha
con los indígenas nativos del Sur y Centro América.

Con el transcurso del
tiempo, ya establecidos los colonos de España con sus Alanos en tierra del Sur
y Centro América, estos fueron cruzados con perros que allí habitaban y sin
raza definida, originando una nueva e interesante variedad de perros fuertes y
poderosos, los cuales aportaban diversos beneficios a quienes los poseían.

Más tarde, los colonos
españoles en su continuo avance y afán conquistador, también combatieron contra
tribus Indias de Norte América, las cuales ofrecieron mayor resistencia e
inconvenientes que las tribus indígenas del Sur. Tribus como por ejemplo; Los
Sioux, Cheyennes, Comanches, Cherokee, los
temidos Apache o pieles Roja y especialmente aquellas tribus que pertenecían a
la Confederación Iroquesa el Noreste de Estados Unidos, ya que estaban
bastante mejor coordinadas y preparadas entre sí, para afrontar una lucha en
común y además eran mejores estrategas, haciendo todas las tribus como si de
una sola se tratase. Esta Confederación era también conocida con el
nombre de Haudenosaunee
o Hodinonhsioni
traducido como "pueblo de la casa grande". Su capital estaba
ubicada donde hoy se encuentra la ciudad de Siracusa, Estado de Nueva
York. La Confederación estaba formada originalmente por cinco tribus; Los
Seneca, Cayuga, Oneida, Onondaga y Mohawk. Estas cinco tribus se confederaron a
mediados del siglo XII, y a las que se sumó Tuscarora en 1722.

Poco a poco los españoles
llegaron a ser los primeros propietarios europeos de casi todo el Sur y Centro
de América. Los españoles también fueron los primeros propietarios europeos, de
una buena parte de lo que en la actualidad se compone Estados Unidos de
América; Florida, Louisiana, California, Mississippi, Nuevo Mexico, Colorado,
Kansas, Nebraska, Nevada, Arkansas, Dakota del Sur, Arizona, Oklahoma, Texas,
etc. hasta que estos lugares fueron adjudicados a México, cuando México se
independizó de España en 1822. La influencia española de antaño, en la
actualidad aun se palpa bastante y de diversas maneras en estos lugares después
de tantos años, no solo con los perros.
Como nota curiosa decir,
que los perreros de los tres últimos Estados citados, Arizona, Oklahoma y Texas,
fueron en gran medida los responsables de la evolución más importante de lo que
es el American Pit Bull Terrier de la actualidad. No en vano, los tres mejores
criadores (conocidos) de todos los tiempos de esta maravillosa y noble raza
canina, vivieron en cada uno de esos Estados; Maurice
Carver en San Antonio, Texas, Earl Tudor en Oklahoma y
el Reverendo Howard Heinzl en Phoenix, Arizona.
Por tierras de Norte
América, los colonos españoles también tuvieron que combatir contra los colonos
Británicos, los cuales y curiosamente, en vista de los estupendos resultados
que aportaban los perros a los colonos españoles, les copiaron llevando consigo
perros de presa autóctonos de su país (mayoritariamente de color blanco), para que
les ayudaran igualmente en sus luchas contra los indios, españoles y franceses.

Perros de Guerra luchando en la guerra
Civil de Estados Unidos en 1875.
Transcurridos los años y
por diversas razones, se mezclaron los Alanos con los perros Británicos y estos
a su vez, también fueron cruzados con los cruces de Alanos mezclados con los
perros que ya habitaban en América antes de llegar los españoles. Como
resultado de esta combinación, se generó una extraordinaria e increíble nueva
variedad de perros, impulsada positiva y eficazmente por el denominado vigor
híbrido o heterosis que proporcionaron los Alanos.
De aquella diversidad de
cruzas se perfiló una nueva raza canina, la cual, llamamos hoy día American Pit
Bull Terrier, a pesar de que en aquellos momentos lógicamente, aun les faltaba
evolucionar en su fusión con el segundo camino paralelo que
igualmente hizo surgir la raza ocurrido en Gran Bretaña, para definir su fenotipo y genotipo que
poseen en la actualidad. Esta nueva raza canina, con el tiempo llegó a superar
en cualidades y virtudes a los poderosos Alanos españoles.

2º- El segundo camino paralelo que hizo
surgir al American Pit Bull Terrier, ocurrió en Gran Bretaña.
Dada la gran admiración que los perreros Británicos hace
más de 400 años sentían por los Alanos españoles, por la vitalidad, bravura,
casta y fortaleza que demostraban en las diferentes lidias y cacerías donde
eran utilizados, importaron a su país una gran cantidad de ellos, los cuales, se fueron estableciendo en
diferentes puntos del Reino Unido para cumplir el cometido de semental,
para de esta manera, introducir nuevos genes en sus perros de presa autóctonos
sin raza definida (el color blanco predominaba en ellos) y abrir sangre, para intentar mejorar
en lo que a calidad de los perros se refería.
American Pit Bull Terrier
cuando era denominado como Antiguo Bulldog Ingles.
El proyecto fue logrado exitosamente, gracias al
fuerte impulso positivo y eficaz del
igualmente denominado vigor híbrido o heterosis que
proporcionaron los Alanos a los perros Británicos. El merito y los créditos del
Alano Español por mejorar la calidad de los perros de presa autóctonos
Británicos, fueron silenciados y enterrados por la mayor parte de los perreros
Británicos por motivos obvios de guardar el secreto al competidor, pero más
especialmente aun por motivos de desacuerdos políticos entre el Reino Unido y
España. Por esta razón, en la actualidad existe bastante desconocimiento en
este asunto, una lastima.
Otro
American Pit Bull Terrier de la época. Dibujo por Howitt
en 1798.
De aquellas combinaciones en el Reino Unido, también
se perfiló el origen del American Pit Bull Terrier. Esta nueva raza canina, el
American Pit Bull Terrier, por aquella época fue denominada como el “Old
English Bulldog” (Antiguo Bulldog Ingles), al cual no hay que confundir con el
Bulldog Ingles actual.
El nombre oficial de
American Pit Bull Terrier se le dio a la
raza en el año 1898, por el estadounidense Mr. C. Z. Bennet, cuando en ese mismo año Bennet fundó
el Organismo Oficial United Kennel Club (UKC), en donde
a los perros de raza American Pit Bull Terrier se les registraba para
darles el pedigree con sus respectivos árboles genealógicos, como a cualquier
otra raza canina, realizando de esta manera una labor memorable para la raza
pura y situando el listón muy alto, en lo que a rigor zootécnico se refiere
para aquella época.
En este grabado de Abrahan Cooper de 1817,
figuran “Crib” y “Rosa”, una pareja de American Pit Bull Terrier propios de la
época.
Anteriormente al año
1898, al American Pit Bull Terrier se le
denominaba con diferentes nombres, dependiendo en el país que se encontrase. En
Gran Bretaña como ya he apuntado anteriormente, se le denominaba como el
Antiguo Bulldog Ingles y más tarde como Bull and Terrier, Pit Dog y por último
Pit Bull Terrier. En América se le denominaba de diferentes maneras, Half and
Half, Yankee Terrier, Pit Terrier, Bull Terrier Americano, o simplemente
Bulldog.
La creación del American
Pit Bull Terrier tanto en América como en Gran Bretaña, fue debida a la
búsqueda por los perreros de antaño para encontrar un perro de trabajo todo
terreno, que se adaptase a la perfección a la hora de desarrollar cualquier
tipo de trabajo, por muy duras que fueran las circunstancias para elaborarlo y
que los perros convencionales no podían ejercer. http://www.fiapbt.net/5.html
El carnicero y su APBT. Los APBT siempre se
han asociado bastante a los carniceros. Un perro fuerte y determinante, era
necesario para agarrar y sujetar a los toros y reses ingobernables para poder
darles sacrificio.

Los APBT eran criados y estimados por su casta (Gameness).
Porcelana de hace más de 100 años. Tres APBT cazando Jabalí.
Pelea de APBT. Pelea de perros. Pintura de Sir Edwin Henry Landseer en 1839.
Como decía anteriormente, el origen del APBT fue como perro de trabajo y no para pelear con los de
su misma especie, aunque si bien es cierto que las peleas de perro, fue una
actividad a tener en cuenta dentro de la historia de la raza. Hoy en día, esta
actividad lógicamente es ilegal.
Con la prohibición en Gran Bretaña en 1835 de los
festejos que enfrentaban a los APBT contra toros y osos, se empezó a ganar más
adeptos en la realización de peleas entre los propios perros. Varios criadores
del APBT (recordemos que en aquella época en Gran Bretaña, a
los APBT se les denominaba como el Old
English Bulldog), comenzaron a
seleccionar sus perros para conseguir un APBT de tamaño más reducido. La
práctica de las peleas entre perros, no se ilegalizó en Gran Bretaña hasta
1911.
Para conseguir la reducción de tamaño, la selección
no consistió en cruzar sus perros con razas diferentes de menor tamaño no, ya
que de hacerlo así, supondría la perdida segura de las cualidades y virtudes
que ya poseía el APBT desde su comienzo de raza, más de 200 años atrás de dura
selección. La reducción de tamaño consistió, en ir cruzando a los mejores
ejemplares más pequeños con los más pequeños (todos ellos puros APBT) para que de esta manera, se ganara mayor agilidad y rapidez que
requería el enfrentamiento entre perros, o sea perros con mayor funcionalidad y
resistencia pero sin perder la “Casta” o “Gameness” que ya traían desde
su origen, cualidad que les diferenciaba del resto de razas y que tanto tiempo
y esfuerzo había costado a los criadores desarrollar, para conseguirla y
fijarla en los genes de sus perros. Además esta reducción de tamaño, suponía a
los criadores y aficionados una mayor comodidad de movilidad y mantenimiento de
sus perros.
Para los criadores de APBT en la selección de sus
respectivas crianzas, la “Casta” o “Gameness” era lo primordial a
conservar en sus perros y no estaban dispuestos a perderlo a cambio de una
reducción del tamaño. Sin embargo estos criadores, consiguieron su propósito de
reducir el tamaño de sus perros sin recurrir a otras razas, fijando el fenotipo
del APBT prácticamente al que conocemos en la actualidad y sin la perdida de la
“Casta” o “Gameness”, característica que sigue siendo única y exclusiva de
esta raza canina.

Los APBT exterminaban
plagas de ratas. Los APBT fueron utilizados
en antaño en las minas extrayendo el carbón arrastrando vagonetas sobre raíles.
Cuando los inmigrantes del Reino Unido especialmente desde Irlanda, comenzaron
a llegar con sus perros a Norte América a
partir de los años de 1800, es cuando las dos vías paralelas que dieron
origen a la raza comenzaron a fusionarse en una
sola vía y de una manera más definida, en lo que respecta al
fenotipo y genotipo que poseen los American Pit Bull Terrier de hoy día.
Se tiene constancia de los
nombres de varios criadores Británicos que se desplazaron a Norte América con
sus perros, como por ejemplo; Charles Lloyd comenzó a importar perros ingleses
a América desde el año 1840. También
desde Inglaterra llegaron a USA los también
criadores, Con Feeley, Frank G. Henry, Richmond, Delihant, Farmer, Earl Tudor, Joe Corvino entre
otros.
Charles Lloyd con “Lloyd´s “Paddy” Earl Tudor con Tudor's "JACK II" Joe Corvino con el APBT Corvino's "GIMP"
Desde el País de Gales
llegó; John PH Colby, el cual
tenia preferencia por los APBT Irlandeses, aunque si bien después utilizó mucho
en su crianza a Lloyd Pilot
que era de procedencia inglesa.
John P.
Colby (1875 - 1941) y su hijo Louis con Colby's "GOLDY". October 1922.
Desde Irlanda llegaron
a USA; W.S. Semmens, William J. Lightner, Jim Corcovan (este fue a
USA a disputar el titulo mundial de los pesos pesados contra Sullivan y después, se quedó como Policía en Boston), Mc Coy,
Bob Hemphill, Bob Wallace, Johnny McDonald (Gas House), John Noonan y otros muchos.)
William
J. Lightner Bob Wallace Bob Hemphill Jim Corcoran con Corcoran's "BIDDY"
Los perros llegados desde
Escocia, se fusionaron rápidamente con los demás
perros ingleses e irlandeses, por lo que no se siguió una propia línea de
perros escoceses.
Los perros de los criadores anteriormente
mencionados, fueron American Pit Bull Terrier nacidos en Gran Bretaña y son los
ascendientes ya lejanos, del Staffordshire Bull Terrier de hoy en día.

Grupo de algunos de los mejores criadores de antaño. De Izquierda a derecha de pie; Leo Kinard, Maurice Carver, Bert Clouse detrás de Earl Tudor, Bob Hemphill, Bob Wallace, George Saddler. Abajo; Floyd Boudreaux, Rob Lewis, Don Maloney y Scotty Nelson. Fotografía realizada el 29 de Octubre de 1966.
El popular criador Charles Lloyd, trasladó en torno
al 1880 desde Inglaterra hasta USA a los populares APBT Lloyd´s Pilot,
Lloyd´s Paddy y Burke´s Rafferty. Estos perros fueron superclases de su
época y el patrón a seguir, por los aficionados Americanos en sus diferentes
crianzas con el American Pit Bull Terrier.
Charles Lloyd con “Lloyd´s “Pilot”.
Poner a la raza el nombre
de American Pit Bull Terrier, en mi
opinión fue el nombre más adecuado que se le podía dar. Merecedora del termino
de “American”, por ser América uno de
los dos lugares en donde se originó la raza, especialmente por ser el lugar en
donde más tarde se definió en cuanto a lo que la conocemos en la actualidad,
cuando se fusionaron las dos variedades o vías paralelas en una sola. Además, fue en América donde se cuidó y conservó la raza con
esfuerzo, esmero y compromiso. Sin embargo el Gobierno de Inglaterra no solo no
cuido la raza, más bien se esforzó en renegar de ella eliminándola de su país,
con la ayuda de la absurda e ineficaz Ley DDA en el año 1991.
Los términos “Pit Bull” ( Pit = Lugar de acoso al Bull = Toro), fueron añadidos
para rememorar el lugar en donde el American Pit Bull Terrier se
enfrentaba o acosaba al toro. Trabajo este de gran utilidad para los
carniceros y de gran importancia para la dura selección de la propia raza. El
termino “Terrier” no fue añadido a la
raza por haberse mezclado con alguna clase de Terrier no, más bien fue añadido
por tratarse de una raza que se utilizaba para trabajar bajo tierra (Terrier =
Tierra), cazando en el interior de las cuevas y madrigueras, extrayendo el
carbón de las minas de antaño, etc.
El nuevo
nombre de American Pit Bull Terrier para la raza, más tarde también fue dado
por los perreros Británicos a sus perros, quedando finalmente al paso del
tiempo en ese país como Pit Bull Terrier, obviamente sin el American. Estos
perros estaban siendo tratados como la misma raza, por su gran similitud de
fenotipo y genotipo con los APBT Americanos. Esta similitud era debida, a la
dominante aportación genética que trasmitió el Alano por las dos vías paralelas
del origen ya descritas.
Lógicamente,
estos perros al estar ubicados en Gran Bretaña no se les llamo en ese momento
APBT, se les continuaba llamando con otros nombres como Bull
and Terrier, Old English Bulldog, Pit Dog o más tarde como Pit Bull Terrier.
Cuando me refiero a los perros Británicos con el nombre de APBT, es para
facilitar la comprensión a los lectores y por que en definitiva se trataban de
los mismos perros, pero con diferentes nombres.
Después de
esto, en el año 1909, se fundó la American Dog Breeders Association (ADBA) y
por su buen hacer en la conservación del original APBT, consiguió que la FIAPBT
la reconociera en el año 2000 como la Canina Madre del APBT
Internacionalmente, por no haber cedido con el transcurso de los años ni un
solo paso hacia atrás, de lo que es el autentico, genuino, puro y original
APBT. La FIAPBT se lo reconoce, se lo agradece y
les anima a continuar con el mismo buen hacer.
En 1935 el Kennel Club (KC) de Gran
Bretaña acogió en sus listas de razas, a ese grupo de APBT de tamaño reducido y
con el nombre de Staffordshire Bull Terrier, en honor a los APBT que eran
utilizados en las peligrosas y duras minas del Condado de Staffordshire, extrayendo
el carbón en carritos sobre raíles. El patrón del estándar de este grupo de
APBT, con el nombre cambiado y fijados en un estándar concreto, fue sacado de
un APBT del presidente del Club Jack Banard, llamado “Jim the Dandy”.

“Jim
the Dandy”, de 15 Kg., fue
el APBT que se utilizó para sacar el estándar del Staffordshire
Bull Terrier


Un año más tarde, el 9 de Junio de 1936 la American
Kennel Club (AKC) de USA, acogió en sus listas de razas a ese grupo de American Pit Bull Terrier de tamaño
grande, con el nombre de Staffordshire Terrier, casi igual que el grupo de American Pit Bull Terrier británico,
dado a que en ese momento, la AKC no acogía en sus listas a la variedad de American Pit Bull Terrier de Gran
Bretaña acogidos por el KC. El patrón del estándar de este grupo de American Pit Bull Terrier, con el
nombre cambiado y fijados en un estándar concreto, fue sacado de un gran
ejemplar de American Pit Bull Terrier
nacido el 29 de Mayo de 1935, llamado Colby´s “Primo”, crianza de John P.H.
Colby, estando Registrado en la ADBA con el Numero: 500-01 y en el UKC con el Numero: 233-460.
En esta fotografía,
podemos observar a ese gran American Pit Bull Terrier llamado Colby´s “Primo”,
de 16kg., al que más tarde le cambiaron el nombre de la raza a la que
pertenecía y además, se le utilizó como patrón para realizar el estándar
oficial de la nueva raza.
En los dos
grupos de American Pit Bull Terrier
de ambos países, a pesar de haberles concretado el fenotipo y cambiado el
nombre oficial de la raza a la cual pertenecían, en esos momentos seguían
siendo American Pit Bull Terrier
de pura raza, ya que aun no había transcurrido el tiempo suficiente como para
la degeneración de raza, a causa de la selección por estética y belleza
exclusivamente.
Señalar, que la
política más importante para los criadores en la selección de crianza del
American Pit Bull Terrier desde su origen como raza hasta los tiempos de la
actualidad, fue y continua siendo el de reproducir American Pit Bull Terrier muy equilibrados, con una disposición excepcional en
su relación con las personas, desechando de la crianza aquellos ejemplares
que mostrasen el más mínimo gesto de agresividad hacia las personas,
sin que hubiera razón que lo propiciara.
Después de
esto último, los caracteres genéticos más fundamentales que se fijaron en la
raza fueron y en el presente continúan siendo: La inteligencia, clase, casta,
valor, tenacidad, equilibro, actitud - personalidad positiva, habilidad,
resistencia, fuerte presa, un fenotipo funcional proporcionado que le permita
combinar agilidad-potencia y con una buena constitución ósea. Por esto, el APBT
es la raza canina de trabajo por excelencia,
con grandes ganas de agradar a su propietario en todo lo que este le pida.
LA REAL NATURALEZA DEL APBT FOTOGRAFIADA A LO LARGO DE LA HISTORIA. MAS VALE UNA IMAGEN QUE MIL PALABRAS.
Notas de
interés en algunos libros referente a los Alanos.
La existencia de Alanos en España data de hace varios
siglos y no esta muy claro cual fue su origen, igualmente se pierde en la noche
de los tiempos.
Existen diversas teorías acerca de su procedencia. Una de ellas apunta a un
posible origen ibérico, defendiendo su introducción en la Península con la
invasión de los bárbaros en el siglo IV. Ya por el año 1350 publica el rey Alfonso XI su "Libro de la
Montería", y en el siglo XV el "Tratado de la Montería",
de autor desconocido, en el cual se realiza una profunda descripción somática
del perro. Cuando se hablaba de perro Alano todos sabían que se trataba de un
presa corredor que para justificar su nombre debía reunir determinadas
características: serían chatos y con cabeza fuerte, de proporciones
longilíneas, grupa alta y buen hueso.
También su carácter quedaba claramente definido en
torno a su función de perro de agarre; "no tomando por hambre ni por
premio, sino por naturaleza derecha que le dio Dios" (disposición para
realizar presa).
El primer acontecimiento en la línea del bull-baiting
históricamente aceptado, se remonta al 1209. Un historiador de Stamford,
explica que un buen día el lord de la ciudad paseando por las murallas de su
castillo para gozar del sol primaveral, tuvo la ocasión de ver en un prado dos
toros luchando por la misma hembra, hasta que los perros de un carnicero local
se lanzaron contra uno de los toros y le dieron muerte, después de una pelea
feroz. La visión de tal espectáculo gustó tanto a lord que regaló al gremio de
carniceros el prado donde había tenido lugar la pelea, con la condición de que
cada año se repitiese el espectáculo.
Este tipo de espectáculo gozó de una notable difusión y éxito en toda Europa,
al menos a lo largo de seis siglos entre los años 1200 y 1800, las peleas entre
animales formaban parte de las diversiones habituales de todas las clases
sociales, desde las clases dominantes hasta los estratos más bajos de la
población.
Entre los años 1387-1388, en el ¨Libro
de la Caza¨, Gastón Fébus
nos habla de canes ¨Alanos capaces de cruzar
con otras sangres, a los que se les corta las orejas al ras para evitarles
heridas en la lucha”.
Estatua
de Gastón Fébus III (1331 – 1391)
De lo que no cabe duda es que estos perros estaban
muy extendidos, como lo prueba su aparición en las obras de los grandes
pintores, auténticos cronistas de la realidad de la época. Así, por ejemplo,
son alanos los perros que plasma
Velázquez en La cacería del hoyo, que se encuentra en la National Gallery de Londres; los que refleja Goya en su
captura de un toro; o los que aparecen en un grabado del romántico francés
Blanchard, o en las obras de Cervantes y Lope de Vega.
Ingleses, alemanes y franceses,
maravillados por el aspecto y las funciones de los Alanos, también llamados "perro de toros" y "Perros
de Presa", los importaron a sus
países, como lo demuestran escritos de la época, perfilándose así los tipos Bulldog (perro para el toro),
Bullenbeiszer (agarra toros) y Dogo de Burdeos, respectivamente. Razas que
harían nacer otras, en las Islas
Británicas (Base de los antiguos mastif y bullmastif), en Alemania (Base
de los antiguos Bóxer y Dogos Alemanes), en Francia (Base de los antiguos Dogos
de Burdeos), en Italia (Base de los conocidos mastines Napolitanos y Cane
Corso), etc. todas estas naciones y sus razas actuales proceden del mismo
tronco común, coincidente a su vez con el Alano Español.
En Portugal llamaban a los Alanos, Caes de Fila,
sinónimo de perro de apresar, agarrar ó sujetar.
En América las denominaciones de perros de presa o perros de toro en México,
perro de bravo en Colombia, Dogo de Cuba en el Caribe, Perro de Pelea Cordobés
y Dogo Argentino en Argentina o Fila Brasileiro en Brasil, no son más que los
distintivos de diferentes variedades originarias todas de los Alanos españoles que se llevaron inicialmente
en la colonización americana.
Los
Alanos que llevaron los conquistadores a América.
En los relatos de los cronistas de la época, se
hablaba de los Alanos que llevaban los exploradores españoles para cruzar las
selvas vírgenes o para vigilar los campamentos. Había alguno de estos relatos,
en los cuales narraban infinidad de anécdotas respecto a la inteligencia,
valentía y fidelidad que poseían los Alanos.
El 24 de marzo de 1495 dentro de las Antillas (La
Española, actual Santo Domingo), se desarrolló la primera batalla frente a
los indios caribes comandados por el cacique Caonabo. El hermano de
Cristóbal, Bartolomé Colón, empleó 200 hombres, 20 caballos y 20 Alanos como
fuerzas españolas. Fue el “debut” de los Alanos en la Conquista de América.
Algunos Alanos merecieron por sus servicios que les asignasen una paga. Fernández de Oviedo nos habla de un
Alano llamado "Becerrillo",
el cual acompañaba siempre al conquistador Diego de Salazar. Se decía que diez soldados con “Becerrillo”, se
hacían temer más que cien soldados sin el perro. Por ello tenía su parte en los
botines, y recibía una paga como la de un soldado.
Tenía varias cicatrices de flechazos, como un
veterano, pero su bien merecida fama de valiente la ganó sin ser sanguinario ni
ensañarse con el vencido, un perro justo. El final de “Becerrillo” fue como el
de su hijo "Leoncillo",
morir atravesado a flechazos en lucha con los indios.
"Leoncillo" era
el perro de Núñez de Balboa, y por tanto fue el primer perro europeo que vio el
Océano Pacífico. Dice el cronista López
de Gomara que “Leoncillo” ganaba más dinero que un fusilero. Vigilante
para las emboscadas, capaz de hacer frente a un jaguar, inestimable para
prevenir los terrenos pantanosos, fiero y dócil según se lo dictaba su propio
criterio.

El Alano llamado “Amadís”, hacia el 1570 acompañó a los colonos
españoles en sus campañas contra los indígenas Chimilas. La vida de “Amadís” no
fue larga, murió a flechazos de los indígenas.
Gracias a los Alanos que llevaban los colonos españoles,
podían descubrir sendas sin conocer el terreno. En la lucha con los indígenas, los Alanos causaban tanto asombro y
terror entre los indios como las armas de fuego.
En el libro “La Verdadera
Historia de la Conquista de la Nueva España” del Sr. Bernal Díaz del Castillo,
podemos observar en los primeros capítulos como menciona sobre las expediciones
del Sr. Francisco Hernández de Córdova, que cuando llegaron a las costas de lo
que actualmente es Champoton, Campeche, los Indios de esta zona les dieron
fuerte Batalla y en esta expedición llevaba consigo varios Alanos machos y
hembras, y por salvar sus vidas huyeron rápidamente de esa tierra, abandonando
en ese mismo lugar los Alanos que tenían para la ofensiva.

Después de todo esto vino
la segunda expedición por el Capitán Juan de Grijalva, y dice el autor del
libro (que
esto solo lo hace como comentario), que cuando llegaron con las flotas a la
costa de champoton, se adentró tierra adentro una expedición para explorar el
terreno. Los exploradores (incluidos el autor del libro), encontraron a
los Alanos y con ellos a su descendencia, el autor decía que estos eran de
menor tamaño pero más fieros que los propios Alanos. El autor en otro
comentario dice que esos descendientes de los Alanos que habían dejado unos
años atrás, se cruzaron con perros de la región y el resultado fueron esos
animalitos. El autor de este libro, era un soldado que sobrevivió a
las tres expediciones.
LA VERDAD DEL ALANO ESPAÑOL COMO ASCENDIENTE DIRECTO DEL APBT http://www.fiapbt.net/alano.html


EL AMERICAN PIT BULL
TERRIER, UNA RAZA CANINA
El American Pit Bull Terrier es una raza canina cuyos componentes
de la misma, presentan caracteres comunes que los distinguen de otros
representantes de su especie y que son genéticamente heredables.
La definición de Mr. Pr. Triquet de lo que es una raza
canina, es precisamente y justamente lo expuesto anteriormente definiendo al
American Pit Bull Terrier como raza canina, pero lo curioso de esto, es que la
Federación Cinológica Internacional (FCI), adopto en 1984 la definición de Mr.
Pr. Triquet para definir el significado de raza canina.
Hay quien dice que el APBT no es una raza canina, por que se
selecciona por su función y no por su estándar y que la
selección por su estándar Oficial, es lo que le determinaría como raza canina.
Como decía al comienzo de esta sección, la verdad absoluta
no la tiene nadie, pero este comentario tiene fácil respuesta para comprender
que efectivamente el American Pit Bull Terrier sí se trata de una raza canina y
además de las más antiguas y puras que existen en los tiempos de la actualidad,
de ella descienden otras razas caninas bastante populares hoy en día, en las
que en la actualidad nadie se atreve a poner en duda su pureza como raza.
Al APBT se le selecciona por su estándar
Internacional oficial, bajo las directrices de la ADBA y además, también se seleccionan por su función para realizar
varios tipos de trabajo y deportes, dada su gran polivalencia y versatilidad,
son capaces de realizar cualquier clase de trabajo que realicen las demás razas
y además esta capacitado para superarlo y mejorarlo. Por esto mismo y pese a
quien le pese, el APBT es la Raza Canina de Trabajo por Excelencia, superando en
este sentido a las demás razas caninas. El estándar Oficial del APBT,
esta más
que estudiado y comprobado para que los APBT que se encuentren dentro de el,
estén muy bien dotados en cuanto a psíquico y a funcionalidad física para
desarrollar el trabajo que sea, por muy duras que sean las circunstancias para
su desarrollo.
Aquellos que ponen en evidencia su
desinformación en este sentido, debo indicarles que el APBT sí es una raza
canina, ya que al tener su estándar Oficial Internacional, su Pedigree Oficial
Internacional y Organismos Oficiales Internacionales que respaldan al 100% al
APBT como pura raza canina, como por ejemplo; la UNITED KENNEL CLUB (UKC) desde
1898, la INTERCONTINENTAL KENNEL CLUB desde 1976, la FEDERACIÓN INTERNACIONAL
DEL APBT (FIAPBT) desde 1985 y especialmente la AMERICAN DOG BREEDERS
ASSOCIATION (ADBA) (canina madre Internacional del APBT) desde 1909, es lo que
hace que los American Pit Bull Terrier, sea una raza canina se mire por donde
se mire y bastante más antigua y pura que la mayoría de las razas que conocemos
en la actualidad.
Estos anti
APBT también justifican su afirmación, de que el APBT no es una raza
canina, por el mero echo de que a algunos ejemplares de APBT no se les utilizo
para trabajar y si para pelear con otros perros de su misma raza. La inmensa
mayoría de los APBT nunca pelaron y pasaron por el anonimato desempeñando
trabajos cotidianos que les encomendaban sus propietarios.
Por esta misma regla de tres, tampoco
tendríamos que considerar razas caninas a todas aquellas que también hicieron
pelear a componentes de las mismas, como por ejemplo: al American Staffordshire
Terrier, Staffordshire Bull Terrier, Sharpei, Dogo Argentino, Presa
Canario, Tosa Inu y un sin fin de razas
caninas que también fueron utilizadas para estos fines ilegales hoy en día,
pero sin olvidarnos que en antaño era legal. Es una gran barbaridad el simple
echo de contemplar esta hipótesis, la de no reconocer como razas caninas
aquellas razas que se utilizaron algunos de sus componentes para las peleas
entre perros. En mi opinión, el que tiene la osadía de afirmar esto último, no
hace otra cosa mas que dinamitar los cimientos de su propia raza, por el simple
echo de querer desprestigiar al APBT.
No es de
justicia, que haya personas que quieran hacer creer a las Instituciones
Gubernamentales, que a todos los APBT solo se les seleccionaban para las peleas
de perros y que solo se les daba esa “utilidad”, para de esta manera, conseguir
dañar y perjudicar los intereses de esta maravillosa y noble raza canina. Los
gobernantes de algunos países, hasta han prohibido a los APBT por creer tanta
falsedad y calumnias de algunos entendidillos del canino.
Las peleas de
perros como un “supuesto hobby” para algunos, quedaron registradas en varios
libros, revistas de la época, registros, etc. y los trabajos cotidianos (perros
de caza mayor, perros mineros extrayendo el carbón en carritos sobre raíles,
perros para exterminar plagas de ratas, perros de los carniceros para el manejo
de los toros, etc.) lógicamente no.
Esto último, es
algo similar a lo que ocurre con un deportista y un trabajador de la especie
humana; La labor del jugador de fútbol alias “Pele”, por cientos de años que
pasen, siempre será recordado por los apuntes de la historia, como uno de los
mejores jugadores de fútbol de todos los tiempos. Sin embargo, el mejor carpintero
de la misma época de “Pele”, hoy día ya nadie lo recuerda y mucho menos pasados
unos cientos de años por no haber quedado registrada su labor en ningún
registro, libro, revistas, etc. pero eso no significa, que ese carpintero no
tuviera el mismo o mejor nivel trabajando la madera que “Pele” jugando al
fútbol.
Volviendo a la
selección de los APBT, cabe destacar que el estándar del APBT es un tanto más
flexible que el de las demás razas caninas, pero sí teniendo sus límites muy
acentuados en cuanto a peso, altura, proporciones y angulaciones, entre otros
aspectos físicos. La razón de esta flexibilidad del estándar del APBT, se debe
simple y llanamente a las diferentes selecciones por parte de los criadores, ya
que dependiendo del tipo de trabajo al que se le vaya encomendar al futuro
APBT, se le seleccionara con uno u otro fenotipo, pero respetando los patrones
del estándar Oficial, estando SIEMPRE dentro del mismo.
Las peleas de
perros, es parte de la historia de nuestra raza canina a tener en cuenta y no lo
niego, claro que no, pero comprendemos que pertenece al pasado y ya en los
tiempos actuales, estas practicas ya no tienen cabida para la raza ni para sus
aficionados, además de ser ilegal.
Para garantizar
el futuro de los American Pit Bull Terrier, en vista de las negativas
circunstancias actuales en torno al mismo, no cabe duda alguna de que hay que
comprender y estar informados de su pasado. Algunos anti
APBT, no saben o mejor dicho no quieren saber, que esta raza canina,
los APBT, se empezó a originar hace 500 años con el objeto de realizar todo
tipo de trabajos para beneficio de la sociedad y hasta 330 o 340 años después,
es cuando se introdujo a algunos individuos de esta raza en las peleas entre
perros.
Entonces, ¿Por
qué tanto afán por parte de estos anti APBT, en afirmar que la raza APBT se
creo para pelear y solamente para desarrollar esa actividad? Esto es muy fácil
de entender, por que de esta manera, mintiendo, tendrán más fácil conseguir la
prohibición o discriminación del APBT en las Leyes y consecuentemente a ello su
inevitable extinción, como de hecho esta ocurriendo en estos momentos,
dejándoles a ellos el camino libre y sin competencia alguna para vender mejor
las razas que ellos crían, ¿La razón?, Intereses económicos evidentemente.
Estos
anti APBT también suelen decir, que el APBT se origino en el momento que un individuo de esta
raza anulo su instinto de supervivencia peleando contra otro perro,
denominándolo como “Gameness”, que viene a
significar casta en su estado puro. Definir
de esta manera al “Gameness”, lo veo una
ridiculez sin ningún rigor que lo fundamente. El APBT ya poseía “Gameness” antes de que se le introdujera a pelear
con los de su misma especie en torno al año 1835, dada la dura
selección que realizaron los perreros de antaño para que realizara todo
tipo de trabajos que se requerían en aquella época, y en esos trabajos muchos
de los perros morían en el intento de realizarlo, como por ejemplo en las
cacerías contra jabalís y otras especies salvajes peligrosas, realizando varios
trabajos con las ganaderías (los toros), acabando con plagas de grandes ratas o
simplemente echando los higadillos para
extraer el carbón de las peligrosas minas de
antaño. En estos trabajos los perros convencionales no daban la talla,
quedándose cortos tanto en el físico como en el psíquico, ya que la dureza
y peligrosidad era excesiva para su realización y se requería ya no solo un
perro apto y bien capacitado físicamente para no desfallecer del constante
esfuerzo mientras realizaba el trabajo, (resistencia, potentes mandíbulas, un fenotipo funcional proporcionado
que le permita combinar agilidad-potencia sin problemas y con una buena constitución ósea). También se
requería tan importante como esto último, la selección de los APBT por Inteligencia, valor, tenacidad,
actitud positiva, habilidad, casta y clase,
con una tremenda iniciativa y decisión ante
las adversidades del duro y peligroso trabajo encomendado. Quiero decir que el
significado del termino denominado “Gameness”,
ya lo poseían los APBT antes de que se empezara a pelear algunos ejemplares de
su raza, por esto mismo la raza canina APBT (que en aquellos tiempos eran
denominados con varios nombres y no APBT hasta el 1898), fueron tan atrayentes
para las personas que disfrutaban peleando perros, ya que quedaron
impresionados de su efectividad en esa actividad como ninguna otra raza.
Los anti APBT, afirman que
algunos criadores de APBT que peleaban a sus perros anularon su instinto de
supervivencia, prefiriendo estos morir antes que rendirse, bajo el susodicho “Gameness”.
Considero que un perro que haya perdido el instinto de supervivencia que no el “Gameness”, es un perro loco además de idiota y esto
la verdad que no es ni de cerca la definición del APBT. La definición de esta
raza canina es más bien todo lo contrario, siendo unos perros excesivamente
inteligentes y muy equilibrados psíquicamente. Esta afirmación es una
contradicción estrepitosa, ya que un perro si tuviera anulado su instinto de
supervivencia, simplemente se dejaría matar por el rival, no pelearía. Por otro
lado, no me creo que el hombre sea capaz de anular a toda una raza, uno de los
dos instintos que todo animal, incluido el humano, ya trae genéticamente en su
ADN por naturaleza al nacer, el de la supervivencia. El otro instinto que se
trae en la naturaleza al nacer, es el de la reproducción.
Además debemos recordar, que este grupo de criadores
que peleaban perros solo seleccionaban a su manera a un pequeño grupo de APBT,
en comparación a todos los que existían de su raza, los cuales no fueron
registrados, por lo tanto tampoco recordados y para algunos parece ser, que la
mayoría de los ejemplares de esta raza canina no existieron, por el echo de no
haber quedado registrados en las labores de carácter profesional y no de
divertimento (las peleas) que realizaron los APBT en su época.
El APBT y su “Gameness”
es más que todo eso, es un perro superdotado físicamente y psíquicamente.
Cuando se le encomienda realizar un duro y peligroso trabajo, el que sea,
simplemente lo realiza con tal de agradar a su propietario, aunque algunas
veces no lo logre y muera en el intento. Cuando muere el APBT en el intento de
realizar lo encomendado, no se debe a que tenga el instinto de supervivencia
anulado ni mucho menos, ya que de ser así esto sería un insulto y gran
desmerito para el animal y para su propia raza, más bien va a realizar ese
trabajo, por que el propio animal tiene mucha seguridad en si mismo y por que
es sabedor, de que tiene posibilidades de conseguirlo por muy duras que sean
las circunstancias para realizarlo y lo va a realizar con actitud positiva, “Querer
es Poder” y bajo esto, están dispuestos a dejarse la piel
incluso morir en el intento, pero no por que tengan
anulado su instinto de supervivencia, que tontería, es como afirmar que
el APBT es un perro tonto y desequilibrado. Si el APBT tuviera la certeza al
100%, de que es imposible lograr su cometido en el trabajo encomendado, no
mostraría miedo pero tampoco mostraría estupidez como para intentar algo que le
va la vida en ello sin tener una mínima posibilidad de éxito.
Incluso los que desean quitarse de en medio al APBT,
toman nota de la errónea denominación de “Gameness” descrita
anteriormente, dada por algunos que gustan de las peleas entre perros para de
esta manera, utilizarlo en contra de la raza. Después, lo manifiestan a los
legisladores para perjudicar por Ley a los APBT y beneficiar con esta
repugnante actitud, a las razas que ellos crían, las cuales fueron desbancadas
en popularidad y ventas por el APBT. Es que claro imagínense, reunirse con los
legisladores y los medios de comunicación con un falso traje de experto canino
afirmando tal aberración entre otras muchas, todas ellas falsas, como que los
APBT tienen anulado el instinto de supervivencia, ufff casi nada, esto es una
bomba en contra de los cimientos de cualquier raza que se la atribuyera tal
denominación. Entonces no es de extrañar que los legisladores piensen lo que
piensan y hagan lo que hacen en contra de los APBT, normal, piensan que estos
perros son de laboratorio o cosas por el estilo, no me extraña, con “asesores”
así es normal que lo piensen.
Estos
“asesores”, no pueden ni quieren aceptar las
grandes cualidades y virtudes que posee nuestra raza canina y que además, los
APBT son los que dieron origen a muchas de sus respectivas razas, las mismas
que ellos están disfrutando hoy día. Agradecidos deberían estar a los American
Pit Bull Terrier, por esta y por otras muchas razones.
Para más detalles sobre este asunto, pueden visitar el
apartado de trabajo con
los American Pit Bull Terrier de la página de la Federación.
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