LA VERDAD DEL ALANO ESPAÑOL

Pese a que haya algunos entusiastas de Alano Español en los tiempos de hoy día, que afirmen que esta raza no esta extinguida e incluso afirman que están reproduciendo perros de ella en base a la supuesta “recuperación del Alano” que ellos mencionan, desde la Federación Internacional afirmamos que el verdadero Alano Español de pura raza, esta extinto hace más de 90 años.

Por la parte que nos toca de esta raza, el Alano Español, decir que como ascendiente directo de nuestros American Pit Bull Terrier, Mariano Peinado dentro de las investigaciones realizadas en lo concerniente a los orígenes del American Pit Bull Terrier en la década de los 80, encontró algunos reportajes de enciclopedias y revistas antiguas que decían lo siguiente al respecto del Alano Español;

“El Presidente del Club Francés del Dogo de Burdeos Mr. Delanda, manifestó en un artículo publicado en la revista canina Francesa “ Eleveur” en el año 1925, que después de haber estado realizando una intensiva búsqueda del Alano español por las provincias españolas y portuguesas, después de consultar a las más altas autoridades cinológicas de España y Portugal, al igual que a los aficionados más serios y representativos de esta raza en ambos países, siempre conseguían la misma respuesta; Del Alano Español no se tienen noticias desde hace varios años, esta extinto”.

 Alano Español en mitad del siglo XIX, momentos previos a una corrida de toros en Madrid. Pintura de Manuel Castellano en 1853.

Razones por la que se extinguió el Alano.

En el año 1880, con la prohibición de la suerte de “perros al toro”, las plazas de toros dejaron de mantener los perros que destinaban a ese fin. Además, los cambios en la modalidad de caza, dejándose de practicar la “caza en ronda”, que dieron paso a las monterías que hoy se realizan, en las que no interesa que las reses caigan agarradas por los perros, sino que lleguen a los puestos donde está apostado el montero, hizo que las rehalas se deshicieran de los Alanos que tenían.


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Grabado de Goya


Además, la entrada en desuso de la ganadería extensiva en muchas zonas de la geografía española y la selección de razas de ganado vacuno más dóciles, así como la modernización del trabajo en las ganaderías y mataderos con mangas y apartaderos, hicieron que el trabajo de los Alanos ya no fuera tan útil. Antiguamente, los perros se mantenían por el trabajo que realizaban, y en el momento en el que “dejó de tener trabajo”, el Alano retrocedió en número a una velocidad vertiginosa hasta llegar a la extinción.

 

Colaboradores de la recuperación del Alano Español de la Comunidad de Madrid (CAM), se entrevistaron con Mariano Peinado en el año 1994 y en donde ellos mismos reconocieron la extinción del Alano Español, y le propusieron la utilización de alguno de sus sementales de American Pit Bull Terrier, para desarrollar dicha recuperación de Alano. Mariano se negó de lleno, por estimar, que si el Alano Español esta extinto no hay forma posible de recuperarlo, y menos aun, utilizando en la selección de crianza del supuesto “Alano”, otras razas caninas, aunque estas desciendan del mismo Alano.

 

Mariano propuso ayudar a la CAM en la recuperación del “Alano”, siempre y cuando y en honor a la verdad hicieran una diferenciación en el nombre de los perros que saldrían en el intento de esta “recuperación”, como por ejemplo llamarlo “Alano 2”. De esta manera, se evitarían confusiones y polémicas entre los aficionados con el Alano original ya extinto y el “Alano 2” recuperado a través de los cruzamientos planificados por perros de razas descendientes del Alano original, una vez que este se encontraba ya extinto.

 

La CAM no acepto, ya que la CAM quería hacer pasar el resultado de esa cantidad de perros mestizos como Alanos puros, como desafortunadamente finalmente ocurrió, ya que deseaban sacar adelante su proyecto a toda costa por tratarse del Alano, una raza autóctona Española y esto fue la razón de su nefasta actuación.

 

Notas de interés en algunos libros referente al Alano

 

La existencia de Alanos en España data de hace varios siglos y no esta muy claro cual fue su origen, igualmente se pierde en la noche de los tiempos.

Existen diversas teorías acerca de su procedencia. Una de ellas apunta a un posible origen ibérico, defendiendo su introducción en la Península con la invasión de los bárbaros en el siglo IV. Ya por el año 1350 publica el rey Alfonso XI su "Libro de la Montería", y en el siglo XV el "Tratado de la Montería", de autor desconocido, en el cual se realiza una profunda descripción somática del perro. Cuando se hablaba de perro Alano todos sabían que se trataba de un presa corredor que para justificar su nombre debía reunir determinadas características: serían chatos y con cabeza fuerte, de proporciones longilíneas, grupa alta y buen hueso.

 

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También su carácter quedaba claramente definido en torno a su función de perro de agarre; "no tomando por hambre ni por premio, sino por naturaleza derecha que le dio Dios" (disposición para realizar presa).

 

El primer acontecimiento en la línea del bull-baiting históricamente aceptado, se remonta al 1209. Un historiador de Stamford, explica que un buen día el lord de la ciudad paseando por las murallas de su castillo para gozar del sol primaveral, tuvo la ocasión de ver en un prado dos toros luchando por la misma hembra, hasta que los perros de un carnicero local se lanzaron contra uno de los toros y le dieron muerte, después de una pelea feroz. La visión de tal espectáculo gustó tanto a lord que regaló al gremio de carniceros el prado donde había tenido lugar la pelea, con la condición de que cada año se repitiese el espectáculo.

Este tipo de espectáculo gozó de una notable difusión y éxito en toda Europa, al menos a lo largo de seis siglos .entre los años 1200 y 1800 las peleas entre animales formaban parte de las diversiones habituales de todas las clases sociales, desde las clases dominantes hasta los estratos más bajos de la población.

 

Entre los años 1387-1388, en el ¨Libro de la Caza¨, Gastón Fébus nos habla de canes ¨Alanos capaces de cruzar con otras sangres, a los que se les corta las orejas al ras para evitarles heridas en la lucha”.

 

 Estatua de Gastón Fébus III (1331 – 1391)

 

De lo que no cabe duda es que estos perros estaban muy extendidos, como lo prueba su aparición en las obras de los grandes pintores, auténticos cronistas de la realidad de la época. Así, por ejemplo, son alanos los perros que plasma Velázquez en La cacería del hoyo, que se encuentra en la National Gallery de Londres; los que refleja Goya en su captura de un toro; o los que aparecen en un grabado del romántico francés Blanchard, o en las obras de Cervantes y Lope de Vega.

Ingleses, alemanes y franceses, maravillados por el aspecto y las funciones de nuestros Alanos, también llamados "perro de toros" y "presa", lo importaron a sus países, como lo demuestran escritos de la época, perfilándose así los tipos Bulldog (perro para el toro), Bullenbeiszer (agarra toros) y Dogo de Burdeos, respectivamente. Razas que harían nacer otras, en las Islas Británicas (Base de los antiguos mastif y bullmastif), en Alemania (Base de los antiguos Bóxer y Dogos Alemanes), en Francia (Base de los antiguos Dogos de Burdeos), en Italia (Base de los conocidos mastines Napolitanos y Cane Corso), etc. todas estas naciones y sus razas actuales proceden del mismo tronco común, coincidente a su vez con el Alano Español.

 

En Portugal llamaban a los Alanos, Caes de Fila, sinónimo de perro de apresar, agarrar ó sujetar.

 

En América las denominaciones de perros de presa o perros de toro en México, perro de bravo en Colombia, Dogo de Cuba en el Caribe, Perro de Pelea Cordobés y Dogo Argentino en Argentina o Fila Brasileiro en Brasil, no son más que los distintivos de diferentes variedades originarias todas de los Alanos españoles que se llevaron inicialmente en la colonización americana.

 

Los Alanos que llevaron los conquistadores a América.

 

En los relatos de los cronistas de la época, se hablaba de los Alanos que llevaban los exploradores españoles para cruzar las selvas vírgenes o para vigilar los campamentos. Había alguno de estos relatos, en los cuales narraban infinidad de anécdotas respecto a la inteligencia, valentía y fidelidad que poseían los Alanos. 

 

El 24 de marzo de 1495 dentro de las Antillas (La Española, actual Santo Domingo), se desarrolló la primera batalla frente a los indios caribes comandados por el cacique Caonabo. El hermano de Cristóbal, Bartolomé Colón, empleó 200 hombres, 20 caballos y 20 Alanos como fuerzas españolas. Fue el “debut” de los Alanos en la Conquista de América.

 

 

 

Algunos Alanos merecieron por sus servicios que les asignasen una paga. Fernández de Oviedo nos habla de un Alano llamado "Becerrillo", el cual acompañaba siempre al conquistador Diego de Salazar. Se decía que diez soldados con “Becerrillo”, se hacían temer más que cien soldados sin el perro. Por ello tenía su parte en los botines, y recibía una paga como la de un soldado. 

 

Tenía varias cicatrices de flechazos, como un veterano, pero su bien merecida fama de valiente la ganó sin ser sanguinario ni ensañarse con el vencido, un perro justo. El final de “Becerrillo” fue como el de su hijo "Leoncillo", morir atravesado a flechazos en lucha con los indios.

 

"Leoncillo" era el perro de Núñez de Balboa, y por tanto fue el primer perro europeo que vio el Océano Pacífico. Dice el cronista López de Gomara que “Leoncillo” ganaba más que un fusilero. Vigilante para las emboscadas, capaz de hacer frente a un jaguar, inestimable para prevenir los terrenos pantanosos, fiero y dócil según se lo dictaba su propio criterio.

 

 

El Alano llamado “Amadís”, hacia el 1570 acompañó a los colonos españoles en sus campañas contra los indígenas Chimilas. La vida de “Amadís” no fue larga, murió a flechazos de los indígenas.

 

Gracias a los Alanos que llevaban los colonos españoles, podían descubrir sendas sin conocer el terreno. En la lucha con los indígenas, los Alanos causaban tanto asombro y terror entre los indios como las armas de fuego.

 

En el libro “La Verdadera Historia de la Conquista de la Nueva España” del Sr. Bernal Díaz del Castillo, podemos observar en los primeros capítulos como menciona sobre las expediciones del Sr. Francisco Hernández de Córdova, que cuando llegaron a las costas de lo que actualmente es Champoton, Campeche, los Indios de esta zona les dieron fuerte Batalla y en esta expedición llevaba consigo varios Alanos machos y hembras, y por salvar sus vidas huyeron rápidamente de esa tierra, abandonando en ese mismo lugar los Alanos que tenían para la ofensiva.

 

LOS PERROS EN EL DESCUBRIMIENTO Y LA CONQUISTA DE AMÉRICA

 

Después de todo esto vino la segunda expedición por el Capitán Juan de Grijalva, y dice el autor del libro (que esto solo lo hace como comentario), que cuando llegaron con las flotas a la costa de champoton, se adentró tierra adentro una expedición para explorar el terreno. Los exploradores (incluidos el autor del libro), encontraron a los Alanos y con ellos a su descendencia, el autor decía que estos eran de menor tamaño pero más fieros que los propios Alanos. El autor en otro comentario dice que esos descendientes de los Alanos que habían dejado unos años atrás, se cruzaron con perros de la región y el resultado fueron esos animalitos. El autor de este libro, era un soldado que sobrevivió a las tres expediciones.

 

ORIGENES DEL AMERICAN PIT BULL TERRIER  http://www.fiapbt.net/origenes.html

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